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Sábado, 26 de septiembre de 2026 · Precios oficiales de las 17:08

¿Diésel o gasolina? Cómo saber qué coche te sale más barato

Publicado el · Actualizado el

Durante décadas, en España la respuesta parecía obvia: si hacías muchos kilómetros, diésel. El gasóleo era bastante más barato que la gasolina en el surtidor, los motores diésel gastaban menos y los fabricantes vendían versiones diésel de casi todos sus modelos. Hoy la cuestión es mucho menos clara. La diferencia de precio en la gasolinera se ha estrechado y en ocasiones se ha invertido, los diésel modernos son más caros de comprar y de mantener, y las zonas de bajas emisiones de las ciudades han cambiado las reglas del juego.

En esta guía repasamos, uno por uno, los factores que deciden qué combustible te sale más a cuenta y te damos una forma sencilla de hacer tus propios números. Al final encontrarás los precios medios de hoy del diésel y la gasolina en España, calculados con los datos oficiales que publicamos cada hora.

1. El precio del litro: la diferencia ya no es lo que era

La primera comparación que hace casi todo el mundo es el precio en el surtidor. Tradicionalmente, el gasóleo de automoción ha soportado en España un impuesto especial sobre hidrocarburos más bajo que la gasolina, y eso se trasladaba al precio final: durante años era normal ver el diésel 10 o 15 céntimos por debajo de la gasolina 95.

Esa ventaja depende de dos cosas que cambian con el tiempo: los impuestos y el mercado internacional. El precio del gasóleo en los mercados mayoristas es muy sensible a la demanda de transporte pesado y a la situación de las refinerías, y en algunos periodos ha llegado a superar al de la gasolina. Además, la fiscalidad de los carburantes es un debate recurrente y cualquier cambio en el impuesto especial altera la comparación de un día para otro.

Por eso no conviene tomar decisiones con la diferencia de un día concreto. Lo razonable es mirar la media de varias semanas o meses. En el bloque de datos de esta página tienes la media nacional de hoy de ambos combustibles y su evolución en los últimos 30 días.

2. El consumo: el diésel sigue gastando menos

Aquí el diésel mantiene su ventaja. Un litro de gasóleo contiene más energía que un litro de gasolina y los motores diésel trabajan con una compresión más alta, lo que los hace más eficientes. En la práctica, un coche diésel suele consumir entre un 15 y un 25 % menos litros que su equivalente de gasolina, sobre todo en carretera y a velocidad constante.

Esa diferencia se reduce en ciudad y con los motores de gasolina modernos, que han mejorado mucho gracias a la inyección directa, el turbo y los sistemas híbridos ligeros. Un gasolina de última generación puede acercarse bastante al consumo de un diésel de hace diez años.

Lo que importa de verdad no es el consumo aislado ni el precio del litro aislado, sino el coste por kilómetro: consumo multiplicado por precio. Un coche que gasta 5 litros a los 100 km con un combustible a 1,60 € cuesta 8 céntimos por kilómetro; otro que gasta 6 litros con un combustible a 1,50 € cuesta 9 céntimos. El más barato por litro no siempre es el más barato por kilómetro.

3. El precio de compra y el mantenimiento

La versión diésel de un mismo modelo suele costar varios miles de euros más que la de gasolina. Esa diferencia hay que recuperarla con el ahorro en combustible, y es aquí donde muchos compradores fallan en sus cálculos.

El mantenimiento también ha cambiado. Los diésel actuales llevan sistemas de postratamiento de gases que no existían hace veinte años:

  • Filtro de partículas (FAP o DPF): atrapa el hollín y necesita regenerarse quemándolo a alta temperatura, algo que solo ocurre bien en trayectos largos y a cierta velocidad.
  • Válvula EGR: recircula parte de los gases de escape y tiende a ensuciarse con la carbonilla.
  • Sistema SCR con AdBlue: muchos diésel modernos necesitan un aditivo (AdBlue) que se repone cada varios miles de kilómetros y que también tiene un coste.
  • Inyectores de alta presión: son piezas de precisión cuyas averías son caras.

Un diésel que se usa sobre todo en trayectos cortos por ciudad no llega a regenerar bien el filtro de partículas y es candidato a averías caras. Un gasolina, en cambio, tolera mucho mejor ese uso. Si tu coche va a pasar la mayor parte del tiempo en recorridos urbanos de pocos kilómetros, el diésel pierde casi todo su atractivo.

4. La etiqueta ambiental y las zonas de bajas emisiones

La Ley de Cambio Climático obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer zonas de bajas emisiones, y en muchas de ellas el acceso depende de la etiqueta ambiental de la DGT. Aquí la gasolina juega con ventaja:

Etiqueta Gasolina Diésel
C (verde) Matriculados desde enero de 2006 Matriculados desde septiembre de 2015
B (amarilla) Matriculados desde enero de 2001 Matriculados desde enero de 2006
Sin etiqueta Anteriores Anteriores

Es decir, un gasolina de 2008 tiene la misma etiqueta que un diésel de 2016. Si compras un coche de segunda mano o piensas mantener el tuyo muchos años, la etiqueta puede pesar más que el precio del combustible, porque determina si podrás entrar en el centro de tu ciudad y en qué condiciones. Comprueba siempre la etiqueta concreta de tu vehículo en la sede electrónica de la DGT, porque depende de la norma Euro con la que se homologó.

5. La cuenta que decide: ¿cuántos kilómetros necesitas?

Para saber si te compensa un diésel, calcula cuántos kilómetros tardarías en recuperar lo que pagas de más al comprarlo. La fórmula es sencilla:

Kilómetros para amortizar = sobrecoste del diésel ÷ (coste por km en gasolina − coste por km en diésel)

Donde el coste por kilómetro es (consumo en litros/100 km × precio del litro) ÷ 100.

Ejemplo práctico. Supongamos que la versión diésel cuesta 2.000 € más. El gasolina consume 6,5 l/100 km y el diésel, 5,0 l/100 km. Si la gasolina está a 1,65 € y el diésel a 1,60 €:

  • Coste por km en gasolina: 6,5 × 1,65 ÷ 100 = 0,107 €
  • Coste por km en diésel: 5,0 × 1,60 ÷ 100 = 0,080 €
  • Ahorro por km: 0,027 €
  • Kilómetros para amortizar: 2.000 ÷ 0,027 ≈ 74.000 km

Con 15.000 km al año, tardarías unos cinco años en recuperar la diferencia, y eso sin contar el mayor coste de mantenimiento del diésel. Con 30.000 km al año, lo recuperarías en dos años y medio. Si el diésel estuviera más caro que la gasolina en el surtidor, el ahorro por kilómetro sería menor y el plazo se alargaría bastante.

Repite la cuenta con los precios reales de tu zona: en la página de tu provincia tienes la media de hoy de cada combustible y la gasolinera más barata.

6. ¿Y el valor de reventa?

Hace años, un diésel se revendía mejor. Hoy la situación es más incierta: la demanda de diésel de segunda mano ha bajado por las restricciones urbanas y por la incertidumbre sobre el futuro de estos motores. Un gasolina con etiqueta C suele tener una salida más fácil en el mercado de ocasión, sobre todo en grandes ciudades.

7. Alternativas que conviene poner en la balanza

Si estás dudando entre diésel y gasolina, merece la pena considerar otras opciones:

  • Híbridos (HEV): consumen muy poco en ciudad, llevan etiqueta ECO y no necesitan enchufe. Son la alternativa natural para quien hace muchos kilómetros urbanos.
  • Híbridos enchufables (PHEV): etiqueta CERO si tienen suficiente autonomía eléctrica. Solo compensan si puedes cargarlos a menudo.
  • GLP (autogás): el litro cuesta bastante menos que la gasolina, aunque se consume algo más. Los coches bifuel de GLP llevan etiqueta ECO. La red de gasolineras con GLP es más reducida, así que comprueba que tengas estaciones cerca.
  • Eléctricos: el coste por kilómetro cargando en casa es muy bajo, pero dependen de tu acceso a un punto de recarga.

8. Resumen: cuándo elegir cada uno

Elige gasolina si:

  • Haces menos de 15.000 o 20.000 km al año.
  • Tus trayectos son mayoritariamente urbanos o cortos.
  • Vives o trabajas en una ciudad con zona de bajas emisiones.
  • Quieres un mantenimiento más sencillo y barato.

Elige diésel si:

  • Haces muchos kilómetros al año, sobre todo por carretera o autovía.
  • Remolcas o cargas peso con frecuencia.
  • La diferencia de precio de compra es pequeña y el gasóleo está más barato que la gasolina en tu zona.
  • Tus trayectos son largos y regulares, lo que favorece la salud del filtro de partículas.

9. Un último consejo: reposta en la gasolinera adecuada

Elijas el combustible que elijas, lo que más dinero te ahorra en el día a día es no repostar en cualquier sitio. Entre la gasolinera más barata y la más cara de una misma provincia suele haber una diferencia de varios céntimos por litro, a veces más de veinte. En un depósito de 50 litros eso son varios euros cada vez, y a lo largo de un año la cifra se nota.

Usa el mapa de la portada para ver las gasolineras que tienes cerca ordenadas por precio y consulta la evolución del precio del diésel y de la gasolina antes de decidir. Si quieres profundizar, en nuestra guía sobre gasolineras low cost explicamos por qué algunas estaciones son sistemáticamente más baratas.

Los datos de hoy (26 de septiembre de 2026)

Hoy el diésel cuesta de media 1,931 € y la gasolina 95, 1,931 €: el diésel es 0,1 céntimos más barato por litro. En 38 de las 52 provincias la media del diésel está por debajo de la de la gasolina.

Diésel frente a gasolina 95: media nacional diaria 1,920 1,925 1,931 1,936 28 ago 11 sept 26 sept
  • Diésel
  • Gasolina 95

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