Gasolineras low cost: por qué son más baratas y si merecen la pena
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En los últimos quince años el mapa de las gasolineras españolas ha cambiado mucho. Junto a las estaciones de las grandes petroleras han aparecido cientos de gasolineras automáticas, de marcas independientes o situadas en el aparcamiento de un supermercado, que venden el combustible varios céntimos más barato. Son las llamadas gasolineras low cost. Muchos conductores ya no repostan en otro sitio; otros desconfían porque piensan que «algo tendrá» para ser tan barato. En esta guía te explicamos qué son, por qué pueden cobrar menos y si de verdad compensa repostar en ellas.
Qué es una gasolinera low cost
No existe una definición oficial, pero se suele llamar low cost a las estaciones que reducen al mínimo sus costes para poder ofrecer precios bajos. Suelen compartir varias de estas características:
- Son automáticas o desatendidas: no hay personal que te sirva el combustible ni tienda. Pagas con tarjeta en un terminal antes o después de repostar.
- Instalaciones sencillas: pocos surtidores, sin túnel de lavado, sin cafetería y a veces sin aseos.
- Ubicación en polígonos, rotondas o supermercados, en terrenos más baratos que los de las avenidas principales.
- Marcas independientes o de distribución, en lugar de las grandes petroleras. Algunas pertenecen a cadenas especializadas con decenas o cientos de estaciones; otras son de supermercados e hipermercados.
Por qué son más baratas
El combustible que venden las gasolineras low cost no sale de un sitio distinto. En España la mayor parte de los carburantes se almacena y distribuye a través de la misma red logística de oleoductos y terminales, de la que se abastecen tanto las grandes marcas como las independientes. La diferencia de precio se explica por los costes y por la estrategia comercial:
- Menos personal. El sueldo de los empleados es uno de los mayores gastos de una gasolinera tradicional. Una estación automática puede funcionar con una persona que supervisa varias instalaciones a distancia.
- Menos servicios. No tienen que mantener una tienda, un túnel de lavado ni una zona de descanso.
- Sin los costes de una gran marca. Las estaciones abanderadas pagan por usar la imagen, las tarjetas de fidelización y la publicidad de la petrolera, y esos costes acaban en el precio.
- Márgenes más ajustados. Su modelo de negocio se basa en vender mucho volumen con poco margen por litro, y atraen clientes precisamente por el precio.
- Efecto supermercado. En las gasolineras de supermercado, el combustible barato sirve también para atraer clientes a la tienda.
¿El combustible es de peor calidad?
Es la gran duda y la respuesta es clara: no. Todos los carburantes que se venden en España, sea cual sea la marca, deben cumplir las mismas especificaciones técnicas que marca la normativa europea (las normas EN 228 para la gasolina y EN 590 para el gasóleo) y la española. La Administración realiza controles de calidad y ninguna gasolinera puede vender un combustible que no cumpla esas normas.
Lo que sí puede variar son los aditivos. Las grandes marcas suelen añadir a sus combustibles, sobre todo a los premium, paquetes de aditivos detergentes y antifricción con su propia fórmula. Estos aditivos ayudan a mantener limpios los inyectores y las válvulas, pero para un coche en buen estado y con un uso normal no se ha demostrado que supongan una diferencia apreciable en el consumo ni en la vida del motor. Muchas marcas independientes también usan aditivos.
En resumen: si tu coche funciona con gasolina 95 o con diésel normal, puedes repostar en una low cost con total tranquilidad.
Ventajas e inconvenientes
Ventajas:
- Precio: es su gran argumento. En el bloque de datos de esta página tienes la diferencia media de hoy entre las marcas low cost y las grandes marcas tradicionales.
- Horarios amplios: muchas funcionan las 24 horas, todos los días.
- Rapidez: sin colas en caja, si pagas con tarjeta en el surtidor.
Inconvenientes:
- Sin atención personal: si necesitas ayuda, tienes una incidencia con el surtidor o tienes alguna discapacidad que te dificulte repostar, puede ser un problema. Algunas comunidades autónomas han regulado la presencia de personal en las gasolineras y la atención a personas con discapacidad; infórmate de la normativa de tu zona.
- Pago con tarjeta: normalmente no se acepta efectivo o solo en algunas estaciones.
- Menos servicios: sin aire ni agua en algunas, sin tienda y sin aseos.
- Preautorización del pago: algunas bloquean temporalmente un importe en tu tarjeta antes de repostar. El dinero no cobrado se libera, pero puede tardar un poco.
Cómo repostar en una gasolinera automática
Si nunca lo has hecho, el proceso es sencillo:
- Elige el surtidor y fíjate en el número.
- En el terminal de pago, selecciona el número de surtidor e introduce la tarjeta.
- Elige si quieres llenar el depósito o una cantidad concreta en euros.
- Descuelga la manguera del combustible correcto (el código del círculo o el cuadrado te ayuda) y reposta.
- Recoge el tique en el terminal si lo necesitas.
¿Cuánto se ahorra de verdad?
Depende mucho de la zona. En las grandes ciudades y en las áreas con mucha competencia la diferencia entre una low cost y una estación de marca cercana puede superar los 15 o 20 céntimos por litro. En zonas rurales con pocas gasolineras, la diferencia suele ser menor.
Haz la cuenta con tus datos: si llenas un depósito de 50 litros dos veces al mes y ahorras 12 céntimos por litro, son 12 euros al mes y casi 150 euros al año, sin cambiar nada más en tu forma de conducir.
Eso sí, no todas las low cost son siempre las más baratas. Algunas estaciones de marca bajan mucho sus precios para competir y, a veces, una gasolinera tradicional está por debajo de una automática cercana. Por eso lo más fiable no es la marca, sino comparar los precios del día.
Tres mitos habituales sobre las low cost
«El combustible barato ensucia el motor». Ya hemos visto que todos los carburantes cumplen las mismas normas. Lo que ensucia un motor es, sobre todo, un mantenimiento deficiente y los trayectos muy cortos, que impiden que el motor alcance su temperatura de trabajo y, en los diésel, que el filtro de partículas se regenere.
«Te echan menos litros de los que marca el surtidor». Todos los surtidores, de cualquier gasolinera, están sometidos al control metrológico del Estado y deben verificarse periódicamente. Si alguna vez sospechas que un surtidor no mide bien, puedes presentar una reclamación ante los servicios de consumo o de industria de tu comunidad autónoma.
«Las low cost son siempre las más baratas». No siempre. En zonas con mucha competencia, algunas estaciones de marca bajan sus precios para no perder clientes, y en otras zonas una low cost aislada puede no ser tan barata. La única forma de saberlo es comparar el precio del día.
Cómo encontrar las más baratas cerca de ti
- En el mapa de la portada verás todas las gasolineras de tu zona con su precio. Cada marcador lleva las iniciales de la marca sobre un color, y la más barata aparece destacada con un borde verde.
- En la página de tu provincia y de tu municipio tienes los rankings del día por combustible.
- En la sección de marcas puedes comparar el precio medio de cada red de gasolineras con la media nacional. Por ejemplo, Ballenoil, Plenergy (Plenoil) o Petroprix frente a Repsol o Moeve (Cepsa).
Conclusión
Las gasolineras low cost venden un combustible que cumple exactamente las mismas normas de calidad que el de las grandes marcas, y lo hacen más barato porque recortan costes de personal, servicios e imagen. Si no necesitas atención personal ni los servicios de una estación tradicional, repostar en ellas es una de las formas más sencillas de ahorrar. Aun así, compara siempre: el precio de cada estación cambia a diario y la más barata de hoy puede no serlo mañana.
Si quieres más ideas para gastar menos, lee nuestra guía con 15 trucos para ahorrar combustible.